¿Qué significaba eso exactamente?
¿Que había pasado 4 años luchando contra el enemigo equivocado? ¿Que todas esas dietas, esos sacrificios, esas frustraciones… habían sido para nada?
Lo probé TODO. La dieta de la alcachofa, contar calorías con el móvil, cardio intensivo 5 veces por semana, las infusiones détox, las cápsulas drenantes de la farmacia.
Al final, siempre hinchada.
Como si tuviera que "conformarme y ya está".
"¿Cuál es la verdadera solución entonces para deshincharme?" Le susurré a mi osteópata.













